sábado, 1 de septiembre de 2012

Te abrí la puerta del carro  después de ir a Mc´ Donalds. Fueron 3 pesos de estacionamiento. El clio azul rey nos soplaba con su olor a nuevo. Mis kilos se habían ido. Nuestros ojos traían magnetita. Se atraían , tenían sed de reflejo. El dinero ya no era problema, el problema era saber gastarlo. Ya se habían muerto todos. Padre, Madre y lo escribo con mayúsculas porque se lo merecen. Mis hermanos se fueron. Levantaron vuelo. Yo me quede aquí. Con la casa. Con las deudas. Pero también con dinero. Con soledad para repartir. Íbamos a un lago que me dijo Ivan. Donde encontraríamos patos. Yo te había dicho que quería que un pato te llevara flores a nuestra banca. Obviamente no pude enseñarle eso a un pato. Pero te di flores. Eran lilis. De regreso, entro en mi una sensacioon bioquímica de quererte hacer mas feliz de lo que te vi ese día. La radio del clio estaba encendida, te dije pon las rolas que me pasaste en el ipod, esas de metal. Quiero sentir que sientes. Dijiste que sí, que después me tocaba a mi poner rap. Bajamos los vidrios. Te dije que me prendieras un cigarro ( ya tenia tiempo que hacíamos eso ) tenia una cooler en el asiento de atrás, cervezas llenas. Y algo en mi dijo " esto es felicidad ".

Que triste es pensar que mi felicidad está  sin mis papas, con dinero, pero contigo.

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