Cúan desearía tener ese delirio poético, ese ir y venir de mi realidad.
Fundar una República de soledad, una celda abismal donde resguardar mis memorias,
Quitarle el filo a mis recuerdos,
o rearmar una armadura de hielo con mis lagrimas sueltas.
Desembarcar ya mis sueños y anclarlos bajo tu silueta, silueta que no conozco, silueta que no se mueve, silueta que sólo habita dentro mis deseos óniricos.
Ven a brotar acciones rebeldes dentro de mi República y sumerge sus fundamentos con tus labios de Libertad.
martes, 4 de enero de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario