ay¡ paz...
que bonita eres¡
hacia tiempo que unos ojos no brillaban tanto como los tuyos...
y que no me irradiaban tanta piedad para mis desatos. Gracias mas que hoy, mas que ayer, por que he de aquel que te posea, en la dicha ha de encontrarse¡
quisiera tenerte entre mis brazos y abrazarte hasta que tus impulsos sean mis desvanes.
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