miércoles, 19 de febrero de 2014

cortinas.

Los niños flecha me cazaron. Me ataron a un árbol de cerezo, cortaron la cuerda a un estanque de peces koi. Uno me tomó del brazo, que se volvió aleta. El sol descendió del horizonte. tocó las pupilas del estanque. Todos lucíamos un naranja envejecedor. Sabíamos que moriríamos. En mi espalda se quemaron los icebergs. En mi lecho se acostaron las flores.