martes, 24 de diciembre de 2013
Ten mi todo por un poquito de ti
Yo no quiero esto. Quiero estar en la playa jugando fútbol con/contra brasileños y comer pizza y beber un poco de cerveza y estar contigo. Llegar. Irnos, ir en carro, poner un ipod y escuchar música por toda la playa. Pararnos en un muelle subir al cofre o al quemacocos y ver el atardecer, decirte que te amo. Que me digas que me amas. Pero así : Te amo. No un te amo también. Sino un te amo. Y protegerte. E irnos. Y que en las fiestas nos digan que somos tan buenos juntos. Que nos vemos tan bien juntos. No porque me interese que los demás piensen que somos perfectos, sino que no podrán evitar decirlo. Ver a gente atractiva y que tú me parezcas más atractiva todavía, pero apenas en mente y que tu cuerpo sea la confirmación de belleza que un esteta como yo encuentra en la naturaleza. Y vivir así, del trabajo y del honor. Del amor y del orgullo. Del dinero, pero más aún, vivir de ti. Que todos los días sean navidad, porque en tu regazo que ahora me parece tan blanco, uno puede pedir posada y nacer todos los días. Un nuevo camino. Un paradigma que resolver todos los días. Fundir los pómulos de tanta alegría. Desaparecer del mundo y estar en otro, en el nuestro, en el que te da miedo. Al que le temes. Al que siempre has/he soñado. Al que nadie se atreve entrar porque piensa que pierde humanidad. Sin saber que se convierten en lo otro, en lo otro. Yo no quiero esto, quiero de ti, de ti quiero, quererte de ti tu todo. Ten mi todo.
lunes, 23 de diciembre de 2013
No lo pude explicar como quisiera
Yo nací. Con eso me respaldan cientos de cosas que me influyen.
Sé cómo puedo morir. Nadie me enseñó a vivir. Eso lo aprende uno solo. Solo. Solo. Yo así aprendí, con la soledad. Aprendí la soledad. De eso sí sé. Fue parcialmente mi educación en la adolescencia. Y la adolescencia es una parte fundamental de la vida. Y la vida es p arte fundamental del todo. Entonces yo sé de soledad. Pero la soledad está sobrevalorada. Y también infringe miedo sobre las personas. Sobre la biota. La soledad no debe existir sino se supera. Pero la soledad nunca se supera. Es una de las cosas que sé de la soledad. Y hablo como Forest Gump porque así aprendí también a vivir. Entonces la soledad es mi vida de alguna manera. Todas las cosas que hago tienen un poco de soledad en ellas. Y así, aprendí a querer, o mejor dicho empecé a querer. Con piscas de soledad. Eso no lo comprende cualquiera. Piensan que soledad son espasmos de 254 minutos. Pero no. Entonces la soledad nos son momentos y se desenvuelve en relaciones interpersonales, en el trabajo, en la escuela, en la familia. Esto no quiere decir que sea productivo ( aunque no tiene por qué tener implicaciones productivas)aunque esto sea relevante para mí y no para otros. Ahí está el problema, la productividad influyen en mí, por eso mi soledad no ha servido de mucho. Pero sé de soledad. Eso que no te quepa duda. Entonces, uno debe desblindarse de la soledad para ser productivo, a menos que la soledad sea prioridad o un cosa a parte del todo( que lo es ). Abarcaremos entonces una teoría que se llamará desblindaje. Que es la separación, como en una disolución de mezclas de la soledad desde la parte productiva. Haciendo así un encuentro útil entre la persona y cómo se desenvuelve ésta en el mundo, provocando así una utilidad dentro del mundo ( repito, si esto es prioridad para la persona). Haciendo así una mejora individual.
Claro que esta teoría no abarca conceptos de enamoramiento ni de pobreza ni de muerte. Esas variables deben ser manipuladas a la perfección. Pero te quiero.
domingo, 22 de diciembre de 2013
martes, 10 de diciembre de 2013
Del semen al llanto
Que yo tiemblo y me arrugo como el agua con la luna. No tengo escape ni válvula tan fina. No tengo colchón donde caer del otro lado de la esquina. No tengo la cara de Aquiles, tengo la cara de Aristóteles. Y así vivo. Con el floro de un beatnick encapuchado, con el corazón cortado, en pedacitos con forma de doritos nachos. Todos me comen. De mi corazón se come. Porque hasta los que me odian comen de mí. Yo he querido regar esa piedra, porque yo alguna vez vi que nacían tulipanes de esa piedra, yo lo vi. O estaba soñando.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)