estaba yo en ligeros tiempos de
melancolíaavasallado por solitarios encuentros conmigo mismo.
y me
senté en la primera escalera, casi topando con la muerte
balbuceaba las palabras de una silueta lejana y de una hembra malagradecida
pensaba en ser original y resulte siendo corriente, con una manga
deshilachada, el hombro descubierto y con sangre.
apenas
abrí los ojos en mi mente ya estaba empapado de fantasmas
y cuando
abrí de nuevo mis ojos ya estaban escritas mis primeras lineas, argumentando que me
sentía solo.
Inmejorablemente pude resolver este problema. Parle con los fantasmas con maullidos y ellos entendieron ladridos.
Así es como se
formó mi comunidad fantasma, con maullidos y sangre.
ah y con un poco de letras para acompañar a los muertos.